Escrito por: Cecilia Martínez
Más que una organización estudiantil, Aztecas Pom Pom es un espacio donde el trabajo en equipo se transforman en identidad, y la energía no solo se ve… se siente. Acompañan a los equipos representativos de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) con fuerza, presencia y una pasión que se siente en todo momento.
Cada movimiento cuenta una historia y cada rutina es una forma de decir “aquí estamos”, con fuerza, con presencia y con el corazón latiendo al mismo compás. Su propósito va más allá de ejecutar coreografías perfectas. Ellas no solo animan, si no que sostienen el espíritu universitario en cada partido, en cada evento, en cada escenario que pisan. Porque hay algo muy poderoso en la forma en la que llegan a la pista: no es solo técnica, es intención. Y cuando se van, dejan más que una rutina… dejan una emoción que se queda vibrando en quienes las miran.
Cada presentación es el reflejo de horas que no se ven: entrenamientos que cansan, detalles que se repiten hasta salir perfectos, momentos en los que el cuerpo duda pero la mente decide quedarse. Porque aquí, el pom no es solo baile… es disciplina, constancia y una entrega silenciosa que se construye todos los días
A lo largo de su camino, han llevado su esencia a distintos espacios dentro y fuera de la universidad. Y en cada uno, dejan claro que no solo representan a una institución, sino a todo lo que han construido juntas. Esa mezcla de precisión, orgullo y conexión las ha llevado a consolidarse como uno de los equipos más sólidos del circuito universitario, alcanzando el bicampeonato de Battle Pom. Pero más allá del reconocimiento, lo que realmente las define no es el título… es la historia que hay detrás de él: la constancia, el carácter y la forma en la que nunca dejaron de creer en lo que podían lograr.
Porque si algo sostiene a Aztecas Pom Pom, no es solo la técnica. Son ellas.
Cada integrante llega con su propia historia, su dedicación, sus sueños y un profundo sentido de comunidad. Aquí, la unión no es un extra: es la base de todo. Es lo que mantiene firme cada formación, lo que sostiene cada transición y lo que hace que, incluso en los momentos difíciles, nadie se quede atrás.
Y entonces entiendes que no se trata solo de bailar.
Como lo dicen ellas mismas:
«Aztecas Pom Pom me dio la oportunidad de seguir haciendo lo que más amo junto a personas que considero mi familia: bailar.
Aztecas es esfuerzo, dedicación, conexión y sobre todo pasión.» – Natalia Ruiz
«Para mí, es un espacio donde compartimos el mismo objetivo: disfrutar la danza y dar lo mejor cada día. También es un lugar para desconectarme y convivir con personas distintas, unidas por la misma pasión..» – Mariana Balderas
«Formar parte de Aztecas Pom Pom significa muchas cosas en mi vida; desde emoción hasta un complejo desafío, pero algo en lo que sé que todas y todos los integrantes estaremos de acuerdo es que, más que pertenecer a un grupo de animación, significa encontrar una familia, una red de apoyo, una hermandad, sin duda puedo decir que es la mejor parte de mi vida universitaria porque te sientes acompañada, sientes que finalmente encontraste ese lugar en el mundo al que perteneces, además de que a mis mejores amistades de la universidad las he encontrado dentro del equipo. Lo considero un espacio seguro para compartir el amor por el baile, para descubrirte, para expresarte; existe un sentido de pertenencia que se transmite y contagia desde el momento en el que ingresas.
Además, agradezco y reconozco que he crecido muchísimo, tanto en el baile, como a nivel social, como personal; he aprendido a expresarme a través del baile, a ser más sociable porque las personas dentro del equipo lo hacen sentir fácil, te abrazan desde el comienzo y no te dejan sola; he aprendido a ser más paciente, a esforzarme y ser más disciplinada, a valorar mi lugar dentro del equipo y a sentirme muy afortunada por ello.» Are Peña
Porque hay lugares que se viven…
y hay otros que te transforman.
Aztecas Pom Pom es de eso que, sin darte cuenta, se quedan contigo incluso cuando la música se apaga.
«Once a Pom, Always a Pom».






Photos by: Mariana Alor @maarigram_ , Carlos Velasco @sports_pue y Angel Pineda @wfpuebla